En una instancia marcada por la cercanía propia de la Sala Máster de la Radio Universidad de Chile, Nicolicio se encargó de tirar toda la carne a la parrilla para presentar “El Embalse“. Considerado uno de los discos más destacados del 2025.
La jornada empezó con un número más que especial. Demostrando una complicidad entre ambos proyectos, la banda Déjenme Dormir aprovechó de abrir los fuegos para presentar únicamente canciones inéditas.
Con formación renovada, Juan Diego y compañía lograron reunir a un público que vibró emocionado. Eran los elegidos para descubrir parte de lo que será el próximo larga duración de la banda. Un trabajo que, según adelantos de sus propios integrantes, pretende ser un disco doble.
La cercanía al público y la interpretación bajo un recinto con estupenda acústica lograron que, quienes llegaron con su polera de la banda, salieran del recinto pensando que presenciaron algo preparado sólo para algunos afortunados.
Más que un álbum, un mundo en sí mismo
Tras el anuncio de la propia radio sobre la transmisión en directo de la presentación, Nicolicio y su banda se presentaron en escena. Apoyados en visuales que proyectaron el título de cada canción y el particular atuendo de su protagonista, que lo mantuvo enmascarado durante toda la jornada.
Con la idea de ir del principio al fin, todo explotó con la apertura de “El Embalse Pt. 1”. Una pieza conmovedora, que demostró la conversación fluida de una banda de acompañamiento que contó con cuerdas, bronces y hasta un piano de cola.
El viaje nos fue demostrando que las interpretaciones de canciones como “Deforestación” y “Vigilia” son capaces de emocionar. Incluso a quien quizás nunca se había encontrado con este proyecto. Con gritos cargados de intención y golpes con tiritones a su guitarra, la presencia de Nicolicio logró comerse la atención de todos los presentes.
Escuchando este disco por primera vez en vivo, logramos notar algo. Si bien hay una intimidad de la cual no se puede escapar, los pasajes más movidos logran armar una fiesta capaz de hacer saltar. Es como una mezcla perfecta entre sonidos cercanos a proyectos como Car Seat Headrest y Candelabro.
El segundo acto
Dividiendo inteligentemente sus bis, llegó el turno de “El Embalse Pt. 2”. Una canción que mantiene al artista solo frente al mundo armado con su guitarra. Una intimidad que explota cuando entra su banda para continuar con la segunda y última parte del disco.
La seguidilla de “Los Pájaros” y “El Colapso de Banqiao” dieron algunos de los pasajes más emocionantes de la jornada. La conversación entre bronces y un trío de cuerdas adornó con ternura un cierre. Algo que afortunadamente pudo ser registrado y transmitido en vivo para todo el país.
Como cierre perfecto tanto en energía como mensaje, “Ahogado” representó el mayor acercamiento a un sonido más directo. Algo que dejó la energía por las nubes. Entre indie rock y diversas secciones, Nicolicio cerraba la presentación de un álbum único. Uno que lo puso en la discusión sobre los mejores trabajos del año pasado.
Apoderándose del lugar
Tras un bis, nuestro protagonista presentó a cada integrante de su banda para paso a un cierre que se extendió por más de 40 minutos.
Pasó por emocionantes interpretaciones de sus trabajos anteriores. Entre varias intepretaciones, se encontró solo contra el mundo frente a un piano de cola en “Las Campanas”. La banda, por su parte, pudo hacer gala de una presencia envidiable en “Días de Des(trucción)Canso”.
Tras cerca de una hora y cuarenta minutos, Nicolicio se despidió. De esta manera, cerraba una instancia que, tras demostrar mucho tiempo de preparación, seguro logrará quedar marcada en la memoria de muchos de los presentes.

