,

teodioteodio: “la poesía y el ruido son los hilos conductores del disco”

teodioteodio, banda chilena

Durante los últimos años se han instalado en el circuito musical chileno propuestas ruidosas ricas en pasajes extensos, instrumentales pesadas y un apartado lírico que honra el desahogo. Una alternativa mayor en densidad, pero que responde con vehemencia ante la inmediatez que nos gobierna en el mundo digital. Un acto hasta contracultural.

Ahí se enmarca teodioteodio, un proyecto compuesto por seis integrantes que se propuso una línea editorial clara: encontrar armonía entre la crudeza del ruido y la sinceridad de la poesía. Las referencias que absorbieron para lograrlo consideran a bandas como Gonzalo y los Asistentes, Como Asesinar a Felipes o Fulano, pero también beben de grandes mártires de la poesía latinoamericana, como César Vallejos, Rodrigo Lira, José Luis Borges o Jorge Tellier.

Por su lado, el grupo formado Felipe Baraona, Francisco Ortúzar, Vicente González, Tomás Alvear, Pedro Krebs Y Diego Álvarez acaba de estrenar su primera apuesta discográfica. Echaremos el cielo abajo a patadas es el resultado de más de un año de trabajo con idas y venidas, pero con la convicción clara de reivindicar la poesía y de innovar en el horizonte musical.

En Batiscafo conversamos con Diego Álvarez y Francisco Ortúzar sobre este nuevo álbum, el compromiso de la nueva escena chilena y sobre los frentes que mantienen a la banda sedienta de nuevos desafíos.

Echaremos el cielo abajo a patadas: naturaleza y caos

El sueño de publicar un disco puede arrastrar años de esfuerzo consumado. Por lo mismo, las sensaciones que provoca ad portas de concretar su publicación suelen ser emotivas. Así lo confirma Diego Álvarez, vocalista de la agrupación, quien dice que lo vive “con mucha emoción y orgullo, porque ya llevamos casi un año y medio trabajando en el disco”. Su compañero Francisco Ortúzar, dueño del bajo, lo complementa afirmando que “es un sueño que he tenido de cabro chico”.

No obstante, el proceso de producción tuvo sus baches. El año pasado, Felipe Baraona, pieza fundamental del área compositiva de teodioteodio, abandonó la banda. “Teníamos todo este material y no sabíamos qué hacer. Pensábamos que quizás la banda se iba a disolver, pero si teníamos algo claro, era que debíamos grabar esto sí o sí. De hecho la idea era grabar los sencillos en octubre y el álbum en diciembre. Supimos que Felipe se iba a ir y quedó todo estancado durante 6 meses”, confiesa Francisco.

Pero finalmente, Felipe regresó para quedarse. Se reunieron los seis protagonistas para grabar el disco y el estudio elegido fue La Increíble Máquina, un lugar que tuvo su primer trabajo con este álbum debut. El resultado los dejó más que satisfechos, incluso, superando todo tipo de expectativas. “Me acuerdo que las primeras veces que estábamos escuchándolo, sin mezclar ni nada, decíamos ‘oh hueón, suena como estudio profesional’. Quedó increíble. Ahora con las mezclas y los másters está otro nivel como dice el Tico”, exclama con emoción Diego.

La dupla ganadora para presentar a la banda ante el mundo digital fue “Catástrofe” y “Pantera”, los primeros temas que grabaron, en el estudio Torque. ¿La explicación? Benjamín de la Fuente los visitó en un ensayo y luego de escuchar todo el repertorio de la banda lo tuvo claro: “‘estas canciones hay que grabarlas, estas van”.

Foto de teodioteodio, banda chilena. Por Pedro Downey, @_post_data.

–Hablando sobre Echaremos el cielo abajo a patadas, ¿el disco tiene un concepto detrás?

–F: No es un disco conceptual, pero evoca ciertas cosas. Evoca caos, por ejemplo.

–D: El Felipe siempre me contó que hay canciones que dialogan entre sí. Por ejemplo “Catástrofe” tiene referencias de “Puente” y esta última con “Lejos de México”. En ese sentido, hay algunos temas que se complementan. El tema del arte si tiene un concepto definido. Lo creamos en base al título del álbum y agarramos una cosa que nos identifica mucho, que es el pino de los autos. Si hay algo que siempre intentamos marcar en nuestro arte es el contraste entre la naturaleza y el caos.

–F: Nuestros temas pueden tener mucho caos, pero también tienen partes muy bonitas.

Portada Echaremos el cielo abajo a patadas. Por Vicente González.
Portada Echaremos el cielo abajo a patadas. Por Vicente González.

–¿Qué buscan provocar en el público con este trabajo?

–F: Desde mi forma de ver, que se le tome más peso a la poesía y lo importante que es para nuestro país. Quizás cabros que están empezando a escuchar música cachen que las frases de algunas canciones son frases de Rodrigo Lira e investiguen quien fue. Entender lo importante que ha sido la poesía no sólo para la literatura, sino para la música.

–D: Una especie de reivindicación de lo que es la poesía en Chile. Si algo queremos lograr con el disco, es eso. Que la gente logre apreciar la obra de artistas que no se lean o vean tanto.

–F: Y en términos musicales, siempre es hacer algo distinto. Que pueda expandir el horizonte de la música. El disco 2 de teodioteodio quiero que sea algo que no exista, que no se haya escuchado en ninguna parte.

La poesía, una piedra primordial

La propuesta de teodioteodio puede asociarse como primera impresión a texturas pesadas. Francisco lo definiría de la siguiente manera: “música muy densa pero agradable de escuchar. Densa lírica y musicalmente, pero fácil de entrar. No es escuchar Swans”. Esa delicadeza, esa sinceridad intacta, la encontraron en la poesía.

Durante sus primeros encuentros, era recurrente verlos tocando covers mientras Felipe recitaba poemas propios y ajenos sobre las instrumentales. “Hay fotos del primer ensayo, éramos dos guitarras acústicas y estos dos cabros recitando poesía, como banda de colegio”, confiesa entre risas el bajista.

–¿La poesía es parte clave de la banda?

–F: Para este proyecto, si. Quizás el segundo disco no lo tendremos tanto en cuenta.

–D: Todos los temas se fueron creando en base a lo que recitaba Felipe. Él era el hilo conductor de cada canción, todos nos movíamos alrededor de él. Cuando Felipe no estuvo, tuvimos que reestructurar todos los temas, porque él decía una frase y armábamos una parte u otra sección. Este álbum tiene como hilo conductor la poesía. Lo ruidoso también es algo que cohesiona todo, como las voces ambientales, los gritos de fondo, las vocales y los coros. La poesía y lo ruidoso son parte fundamental de este álbum.

–¿Cómo lograron cohesionar la poesía con el ruido?

D: Felipe es una mente. Él siempre se adaptó a todo lo que íbamos haciendo, fue fácil poder lograr que un tema que dure 8 minutos quede bien con poesía. Es un brujo.

F: Además, Felipe hace referencia a diversos autores como César Vallejos, Rodrigo Lira, José Luis Borges o Jorge Tellier. No son interpretaciones, sino quizás reinterpretaciones de ciertos poemas, además de interpretar los suyos.

El camino recorrido

En 2023, la banda encontró su formación titular y comenzaron a participar de tocatas. Una de las que recuerdan con más nostalgia y que sin duda se ganó un lugar en sus corazones, fue el debut en El Rito junto a Hesse Kassel. Una jornada que se pobló con 200 personas y duró hasta las 5 de la mañana. “En ese momento no conocíamos a otras bandas que estuviesen haciendo el tipo de música que hacemos y ellos tampoco. Fue una conexión muy importante, ver que en Chile se estaban haciendo estas cosas”, puntualiza Francisco.

–Desde esa tocata junto a Hesse Kassel, ¿qué cosas les han pasado a ustedes como banda?

D: En la banda hubieron cambios. Se fue el Pablo, quien era guitarrista, y ahora está el Vicho. Felipe se fue entremedio. También pasaron muchas tocatas y conocimos a varias bandas.

F: Y la escena ha crecido mucho. Este tipo de música es la tónica. Nunca pensé que iba a ser así y es bacán, porque es música que escucho de cabro chico. Para nosotros ha significado meterse en la escena al final. Quizás antes estaba armada, pero era otro rollo, eran más viejos. De chico fui a varias tocatas, pero no encontraba al 100% mi lugar.

La escena musical en Chile y su coqueteo con el post y art rock

–¿Cómo han vivido esta escena musical de Chile post pandemia?

–D: Se ha notado un cambio importante. Pasamos de una escena más precarizada a una que ya tiene una calidad mayor y que la gente la reconoce pagando cinco o siete lucas por tocata. Podemos lograr que una escena nacional pueda estar a la par con un artista internacional que se le paga treinta mil pesos por ir a verlo.

F: Están pasando muchas cosas interesantes. Es de las escenas más interesantes a nivel hispanohablante, junto a la mexicana. Yo tuve la oportunidad de estar en México el año pasado y fui a tocatas. Allá la mayoría de la gente me decía que querían ser como la escena chilena, en términos de sonido o de hacer cosas nuevas. Lo bonito que está pasando en Chile es que no hay plata ni infraestructura, pero están saliendo cosas muy bacanes. Los discos que se están grabando se graban de quizás manera precaria, pero suenan muy bien. Están todos autofinanciándose también. El disco que grabamos nosotros viene todo de nuestros bolsillos.

–¿Por qué creen que hay tantas bandas impulsando el post rock o art rock en Chile?

–F: Responde a cierto contexto. A la escena siempre le faltó algo más denso. Quizás ahora hay que volver a lo más popero, que a mí me encanta. Pero mirando para atrás, a la música chilena siempre le faltó algo más denso.

–D: Yo creo que responde al periodo post pandemia y estallido. Estuvimos dos años encerrados y eso hizo que muchas bandas mutaran del indie a algo más gritón. Por eso han salido tantas bandas screamo como Cóclea, Martín Vargas o Cicuta. Esa necesidad de expresar la música a través del grito viene de procesos anteriores.

–F: A mi modo de ver, también es la respuesta a la sobreestimulación que estamos viviendo. Ahora las canciones que están en la radio o TikTok duran un minuto. Siento que este tipo de música, con temas más largos y densos, es una respuesta a eso. Es un tema contracultural.

–Mucha gente cuando habla de este tipo de música suele mirar hacía afuera. Sin embargo, en Chile hay señales de estos estilos en épocas pasadas, ¿qué referentes ven en nuestro país?

–D: Yo creo que Como Asesinar a Felipes fue nuestra principal referencia, junto con Gonzalo y los Asistentes. Si hay que mencionar otras bandas, Los Jaivas son una gran influencia y Fulano, vocalmente, sobre todo Arlette Jequier. Congreso y Media Banda también son grandes referencias.

La importancia de los contrastes

Al entrar al perfil de Instagram de teodiotedio te encuentra de golpe con un concepto que descoloca: “neo-boyband”. Algo que no tiene mucha explicación teórica, pero que si justifica un factor fundamental para la banda: no todo es seriedad. “Hay como un contraste, porque la música que hacemos es más seria, pero de repente usamos el Instagram para subir memes. Tener esa descripción rompe el esquema de la seriedad”, afirma Diego.

–¿Qué tan importante es tener ese contraste para ustedes?

–F: Es el día a día. Es lo más importante, sino no seríamos tan amigos.

–D: Lo hace más humano. Poder sobrellevar las dinámicas que tenemos como banda. Podemos ensayar temas de doce minutos y después tirar una improvisación de funk.

–F: Uno puede quedarse con la imagen de que la gente que hace este tipo de música son pretenciosos o amargados, pero no es así. Nos gusta hacer este tipo de música y tirar la talla, sino no haríamos esto. 

–D: Algo que hacemos mucho, es que antes de salir a tocar, ponemos un tema de inicio. Y siempre es algo chistoso, la última vez salimos con “Who Let The Dogs Out”.

–F: En cada tocata ponemos una canción, a veces toca Juan Gabriel o Umberto Tozzi. Puros temazos. Tratamos de elegir uno distinto para cada tocata.

La guinda de la torta será tener este nuevo material en formato físico. El CD está en obras y es cosa de tiempo para que vea la luz. Para ellos, es un logro y un auto-regalo perfecto que podrán ostentar como un auténtico trofeo, una muestra del trabajo y el esfuerzo materializado en un álbum de estudio, en un sueño. ¿Cuándo lo podremos ver?: “Estamos viendo si lo lanzamos para el 25 de abril, en la tocata que tendremos en Rojas Magallanes”, puntualiza Diego con una sonrisa.