Yucatán: “La única certeza que tenemos, es que vamos a seguir haciendo esto toda la vida”

Retrato banda Los Yucatán Créditos: Alyn Body @alynbody

Mezclando influencias pop hasta la cadencia más ruidosa del post hardcore y el rock progresivo, Yucatán se presenta ante el público como una necesidad cultivada desde la amistad. Una suerte de ritual que hoy comparten con el mundo tras publicar en plataformas “Tres Cruces”, su primer sencillo.

Con un método de trabajo basado en la colaboración y la experimentación sonora, la banda ya demostró tener una potencia en vivo que promete posicionarse de lleno en la escena emergente latinoamericana. Así quedó plasmado en su fecha debut, donde compartieron con la banda hardcore trasandina Cursi no Muere y presentaron su repertorio de manera inédita.

Formada y re-formada entre 2022 y 2025, la banda nace de la idea inicial de Belén Farías (bajo y voces), Juan Ignacio Almarza (batería), Ariel Fernández (guitarra y voces), Cristóbal Talamilla (sintetizadores, guitarra) y José Miguel Canales (sintetizadores, drum machine, lap steel). Tras algunos meses de trabajo, Cristóbal y José Miguel dejarían el proyecto, integrándose entonces Gérard Bertin (guitarra y voces) y Antonio Caballero (guitarra, voces y multinstrumentista).

Batiscafo tuvo la oportunidad de conversar junto a Ariel Fernández yAntonio “Toño” Caballero. Nos explicaron cómo fue afrontar el trabajo de banda junto a nuevos colaboradores y cómo su incorporación ha ayudado a materializar un sonido que esperan presentar en compañía de Cóclea y Cicuta el próximo 24 de abril en Sala RBX.

¿En qué momento de sus vidas los pilla este proyecto?

A: “Pasa particularmente con este grupo de personas que todos nos dedicamos a esto profesionalmente, entonces siempre ha sido súper estricto el pensar que esto es un trabajo. Tener horarios definidos y que sea bien sagrado igual. Eso es algo que cuando entraron los chicos también lo conversamos. El ensayo todas las semanas va, aunque falten algunos o lo que sea, es muy importante el acto de reunirse y estar ahí”.

A: “A todos nos agarra con bastante madurez en lo que es el ritmo de tener y estar en una banda , la responsabilidad que eso implica y demás. Está bien en sintonía”. 

T: “Estamos en un momento en que todos sabemos cómo es tener una banda y este camino no es nuevo. No es gratuito el hecho de que nos juntáramos. Las circunstancias en las que se dio, creo que fue súper natural y súper genuino.

T: “Eso es un punto en común importante, poder compartir experiencias sobre cómo es vivir de esto y dedicarse al arte. Es básicamente lidiar con tus emociones y tu trabajo al mismo tiempo, algo que nos conecta mucho”. 

Banda Los Yucatán en vivo
Créditos de Julia Salto @poliacrilamida

¿Cómo fue ese proceso de adopción a canciones ya compuestas para los nuevos integrantes?

T: “Mi experiencia ha sido interesante. Lo he planteado desde el respeto y el entendimiento de las obras, donde no todo es musical y el proyecto trae muchas conversaciones detrás sobre el contexto, las letras y la idea inicial de la banda. Todo eso, a mí al menos, me sirve mucho para entender qué tengo que hacer. Desde el lado de la producción yo lo veo así”.

T: “Pensar en función de que tengo que entender esta banda antes de meter mano. Por eso, fue un proceso de sacar los temas, tocar y ver cómo iban tomando forma. Creo que ha funcionado, hasta un punto en que, cuando nos pusimos a hablar del lado visual de la banda, todos opinamos y entendimos muy bien el objetivo de la banda. A pesar de que mucho se basa en vivencias de los demás, nosotros hemos tenido que conectar con eso también”.

¿De donde nace musicalmente el sonido de Yucatan?

A: “Es súper amplia la gama de influencias, porque en lo colectivo todos escuchamos muchísima música. Por ejemplo, a Juani le gusta mucho el metal y el hip hop. Yo puedo pasar de cosas medias pop a cosas más densas e incluso ambientales. La Belén tiene una veta muy pop, muy trabajada y fina. Encuentro muy interesante ver cómo eso se traslada a música un poco más ruidosa”.

A: “Por otro lado, dentro del proceso de composición y grabación del disco, Cristóbal —quien compuso teclados, sintetizadores y también participó en la escritura de letras— tiene una influencia tremenda de bandas como Popol Vuh, Kraftwerk y toda esa tradición del sintetizador. Josemi, por su parte, compuso y aportó con lap steel, drum machine y texturas en el material ya grabado, y tiene influencias muy marcadas en el dub y toda la espacialidad propia del género”.

A: “Luego, con respecto a la formación en vivo —que terminó haciendo los aportes finales al disco tras la salida de Josemi y Cristóbal— está Toño, quien tiene un acercamiento a la música pop súper experimental desde su proyecto Centella, que me gusta muchísimo y es una de las razones por las que quería invitarlo. Me llamaba la atención su búsqueda en la música de raíz latinoamericana y siento que es algo que converge perfectamente con el proyecto”.

A: A su vez, Geri siento que tiene un acercamiento muy ligado a la música japonesa y al rock alternativo, lo que me gusta muchísimo. Él viene de Tortuganónima, una banda de amigos de mucho tiempo a la que admiro mucho. Hay un canal para crear que nos interesa cultivar, donde se mantenga la raíz de cada uno al mismo tiempo que una identidad colectiva latinoamericana.

A: “Bajo mi percepción y lo que logró nuestro equipo en el arte, se entiende esa mística del ritual y el hecho de reunirse, algo muy complejo en estos tiempos. Esos discursos de resistencia no son ajenos al hecho de la recopilación, los cultores, el imaginario y la lectura que en el colectivo nos hace mucho sentido”.

¿Por qué “Yucatan”?

A: “Fue idea de Juani, antes de que entraran los chiquillos y en un momento donde estábamos haciendo muchas cosas nuevas, como escribir letras y producir en conjunto. Un trabajo donde también participó Cristóbal Talamilla y que significó empezar a crear este imaginario desde lo colectivo por primera vez”.

A: “Bajo esta idea de nuevo comienzo de las cosas, Juani propuso que fuera Yucatán, como el lugar donde se supone que chocó el meteorito que extinguió a los dinosaurios. Era como una idea de punto cero también. Creo que lo tiró como talla, pero todos estuvimos de acuerdo que estaba muy bueno. Hasta el día de hoy no se cree que tomamos en serio su idea (risas)”.

¿Cómo ven el panorama de nuevas banda y sonidos en Chile y la integración de Yucatan?

T: “Bacán, a mi me gusta. Me pasa en lo personal que no conecto tanto con la música porque igual tuve un tiempo que vacilé harto ese rollo. Hubo un momento en que nosotros llorábamos porque ese tipo de música existiera más, pero no pasaba. Ahora es bonito que los cabros puedan escuchar esta música en vivo y tocada por bandas chilenas en buenas producciones, porque antes no era así”. 

T: “Me gusta mucho como es la lógica de ese tipo de escenas, lo he visto replicándose ahora. El compañerismo, el apañe y esta cosa como más de equipo de fútbol. Me parece bacán que no se haya perdido y esté en un lugar más seguro, porque igual antes el hardcore era medio rancio. Es bonito pensar que la hueá evolucionó a algo más tolerante e inclusivo, es bacán”.

T: “Me quedó dando vueltas esa vez que vi a Ariel tocando con Lerdo en Rojas Magallanes, pensando en cuántas veces los vi tocar para dos personas y ahora es bacán que los cabros conecten con la cultura de ese tipo de música. Ese lado más violento y eufórico del hardcore, donde se tiran del escenario. Es bacán que eso se retome.

A: “Encuentro bacán que, con las personas que yo he interactuado, pasa que son más chicos y vienen de esta camada nueva de bandas donde son más abiertos a querer tocar juntos, a hacer cosas y eso ha sido súper bonito. Es bacán que la parada no sea “esto lo vamos a hacer solo con personas de nuestra edad o nuestro amigo”, se nota que conectan con algo musicalmente y se ve que hay similitudes”.

A: “Ahora tenemos un show con Cicuta y Cóclea que son muchos más chicos que nosotros. Para mi es una locura ver que estos cabros hacen una música con la que estuve pegado mucho tiempo y sigo escuchando. Me da mucha esperanza de alguna manera y me hace recordar cuando estaba más chico rebuscándomela con bandas como SWANS, Godspeed You! Black Emperor o The Mars Volta, que son como súper fundacionales para mi”. 

A: “Como decía el Toño, fue muy bonito que este cambio fuera cero forzado y que ahora niños chicos puedan estar escuchando Lerdo. También tenemos la intención de conectar con nuestros pares en rango etario, porque para nosotros quizás es importante plasmar otro tipo de reflexiones solo por un tema de vivencias”.

¿Qué rol ven en Yucatan en el futuro de sus vidas?

T: “Me parece importante el conversar con las personas. Generar conversación en la idea de abordar la identidad latinoamericana y chilena. Ese tipo de temáticas generan muchas preguntas y dudas porque somos un país que tiene una identidad media difusa.

T: “Es interesante ese debate sobre si esto es cueca, andino, o si somos realmente latinos. Son cosas entretenidas de conversar y debatir, porque además son los ritmos que hemos escuchado toda la vida. En cuanto a temática es lo mismo, como de qué manera podemos conversar sobre el contexto en que vivimos, que es básicamente el arte en Chile. Hablar desde ahí, de la cotidianeidad pero en el contexto de sobrevivir del arte en un sistema que nos expulsa todo el tiempo”.

T: Para mi tiene más que ver con eso, esa necesidad de empujar los límites está todo el tiempo. Si podemos mantenernos haciendo las cosas así, yo feliz”.

A: “Para mí, Yucatán es como la premisa de todo lo que hago en la música. Seguir en esto aunque funcione, que no funcione o “¿qué significa realmente que funcione?”. Voy a estar ahí haciéndolo igual. Obviamente uno tiende apuntar a cada vez más gente y en mejores instancias, pero si no, igual lo voy a seguir haciendo. Para mi es una manera de vivir y entender la vida, ya no es como hacer esto por un objetivo en particular, sino que es la manera en que nosotros vivimos”. 

A: “Ahí es cuando nos encontramos y decimos “hay que hacerlo y vamos a seguir haciéndolo”. Es como morir con las botas puestas y es la mayor claridad que podemos tener como banda, más que generar expectativa”. 

T: “Los logros y objetivos se van a ir cumpliendo en consecuencia de un buen trabajo. Siento que si nos mantenemos haciendo cosas arriesgadas, interesantes y estimulantes, las cosas que queremos que pasen, van a pasar. No necesariamente puede ser como tocar en Lollapalooza, pero las cosas se irán acomodando en función de cómo y cuando vayamos haciendo todo”.

A: “Lo desafiante artísticamente viene también desde nosotros, como el pensar en qué nos gustaría hacer ahora o a quién nos dirigimos. Nos parece muy difícil el armar una banda en función de hacer las cosas en base al éxito de algo o que alguien te pesque. Ahí perdería todo lo orgánico y dejaría de ser algo que yo tienda a hacer”.

T: “La única certeza que tenemos, es que vamos a seguir haciendo esto toda la vida”.