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Maxwell’s Urban Hang Suite de Maxwell: la habitación del neo-soul

Portada del álbum Maxwell's Urban Hang Suite de Maxwell.

A mediados de los noventa, el aventajado neo soul mostró uno de los trabajos más determinantes de su estilo: Maxwell’s Urban Hang Suite de Maxwell.

Desde la seductora nave de Maxwell, el álbum contó con una exquisita mezcla de ritmos melosos y suaves como nunca antes habían sido combinados que, junto a ese falsetto inconfundible, pilotó con destreza un debut discográfico para la historia.

Inauguramos esta nueva sección con un esencial del neo-soul. En Radar Batiscafo sacamos a la luz proyectos que merecen la atención de la comunidad, con un breve análisis de sus puntos altos junto a las canciones imperdibles que llegan como recomendaciones de la casa.

Foto de Maxwell, cantante estadounidense. © copyright John Mathew Smith 2001.
© copyright John Mathew Smith 2001.

Maxwell, una piedra angular del neo-soul

El resurgimiento del soul de los noventa vino de la mano de artistas que supieron resignificar la esencia del clásico género con arreglos frescos y modernos, sin alterar la prístina sensualidad que este exige. D’Angelo, Erykah Badú o Angie Stone se distanciaron del exitoso hip hop de la época con una salida analógica, prescindiendo de samples o rapeos par así priorizar la calidez de los instrumentos y las vocales.

Ahí es donde entra Maxwell, una figura clave del llamado neo-soul que debutó con un disco meloso, romántico e irresistiblemente sensual.

Un 2 de abril de 1996, Maxwell lanzó a la licuadora elementos del mid tempo funk, el quiet storm y el smooth jazz junto a una compañía inmejorable; Leon Ware, compositor conocido por trabajar codo a codo con Marvin Gaye en el seductor I Want You (1976). Por su parte, Stuart Matthewman, saxofonista de Sade, y Melvin “Wah-Wah Watson” Ragin, guitarrista de época, participaron en la orquestación del disco.

El concepto de Maxwell’s Urban Hang Suite es un abanico de escenarios románticos que aborda el carnal deseo nocturno, los encuentros pasajeros y hasta las íntimas propuestas de matrimonio, convirtiendo el disco en una promesa de amor garantizada.

Un debut que posicionó al cantante en lo alto del panorama R&B noventero y del tempranero neo-soul de la época, consiguiendo así un estatus que llegó a colocarlo como heredero natural de Marvin Gaye, por su cuidado ojo al detalle sonoro y letras seductoras, más allá si posteriormente logró estar a la altura de las expectativas

A continuación, te dejamos la recomendación del Batiscafo que debes escuchar sin falta: