Cualmarcelo y el estreno de “Calendarios”: “Creo que lo único que importa es ser coherente con uno mismo”

Cualmarcelo.

En Calendarios, Cualmarcelo convierte pérdidas personales, recuerdos de infancia y vínculos con Temuco en un disco íntimo sobre el duelo, la memoria y la necesidad de ordenar aquello que duele.

El 10 de abril de 2026, Cualmarcelo presentó Calendarios, un álbum de ocho canciones donde el trauma, la despedida y la nostalgia funcionan como puntos de partida para hablar del paso del tiempo. El disco nace después del cierre de Cuales i Quienes, su anterior banda, y en medio de cambios personales que terminaron por empujar una búsqueda solista más acústica, introspectiva y ligada a sus propios recuerdos.

Grabado entre Santiago y Temuco junto a Antonio Caballero en los controles productivos, el trabajo se construye desde una tensión constante: mirar hacia atrás sin quedar atrapado en el pasado. En sus canciones, en su portada y en su título, Calendarios propone una forma de atravesar el duelo: ordenar la memoria, despedirse de ciertas historias y transformar la pérdida en una huella artística.

Un disco que dialoga con la pérdida

Cualmarcelo se encontró con el proyecto solista como una inquietud, pero rápidamente se transformó en una necesidad. Tras años dedicado a la música y después de la separación de Cuales i Quienes en 2024, sintió que su “movimiento expresivo” necesitaba otro lugar donde descansar. No respondió a expectativas externas, sino que a una urgencia interna que se volvió cada vez más clara.

El músico explica que el disco habla del dolor, de extrañar y de sentirse solo. Por eso decidió abrirlo con una introducción poética, fría y oscura, que funciona como una carta de presentación emocional. “Busco romper el hielo, desde el hielo”, dice sobre ese inicio, al que define como un relato existencial y nostálgico.

La segunda canción, “Canción de Despedida”, refuerza esa idea. Aunque su título parece anunciar un cierre apresurado, para Cualmarcelo esa contradicción era necesaria. La canción instala desde el comienzo el eje del álbum: superar algo duro, como un duelo, y asumir que la vida muchas veces consiste en cerrar historias, vínculos y memorias.

“(El disco) busqué que partiera desde ese lugar más rudo, más sureño también, desde el clima que uno está acostumbrado a ver en esa zona del país. Este tema es un cierre anticipado pero necesario para avanzar con la idea del disco, que trata de superar algo duro como un duelo. Y es algo que vivimos todos los seres humanos muy a menudo”, confiesa el artista.

Cualmarcelo.

Temuco, la infancia y la memoria como territorio

Aunque gran parte de las letras fueron escritas desde Santiago, el disco mantiene un vínculo fuerte con el sur. Cualmarcelo vive en la capital, pero decidió viajar con Antonio Caballero a Temuco para grabar algunas voces, guitarras eléctricas y contrabajos. Más que una decisión práctica, fue una forma de mostrarle a su compañero de dónde venía.

Ese gesto también aparece en la elección de versionar “La Naturaleza”, canción original de Asia Menor que escuchó por primera vez en el festival independiente La Sombra del Ciprés, durante el 2018. El artista afirma que el tema nunca dejó de conmoverlo y que se convirtió en un enlace importante con su ciudad de origen. La reversión funciona como homenaje, pero también como invitación a mirar con más atención la música contemporánea chilena.

“La primera vez que la escuché fue en La Sombra del Ciprés, un festival bien independiente que se hizo por ahí durante el 2018. Recuerdo el impacto que me generó y no solo ‘La Naturaleza’, sino varios temas más. Pasaron los años y no me aburro de escucharla. Es un link bien importante para mí con mi ciudad, con Temuco. Los quiero harto y también hay una cuestión de homenaje”, afirma Cualmarcelo.

Por su lado, la portada del disco profundiza esa relación con la memoria. Se trata de una pintura basada en una fotografía de infancia donde aparece junto a Felipe, su primer amigo en Temuco, quien falleció muy joven. Cualmarcelo recuerda que ambos estaban en la población Lavanderos, recortando una máscara de Chocapic.

Esa imagen, encontrada en una revisión de álbumes familiares, condensaba una pérdida temprana que marcó su infancia, incluso antes de que pudiera comprenderla del todo. En vez de usar directamente la foto, decidió entregarle ese recuerdo al pintor Iván Olivares. Para él, transformar la fotografía en pintura le agregó nuevas capas al disco: el recuerdo dejó de ser solo suyo y se abrió a nuevas interpretaciones.

Portada "Calendarios" de Cualmarcelo.

El valor de la coherencia

El título del disco surgió primero por una intuición sonora: Cualmarcelo con el tiempo encontró en la palabra, además de un valor fonético, una idea más profunda. Los calendarios ordenan la vida, entregan una cronología elemental y permiten ubicar la memoria dentro de una estructura.

Por su lado, aunque reconoce que el disco nace principalmente para sí mismo, también espera que pueda conectar emocionalmente con otras personas. Lo define como una forma de alivio personal, pero también como un señuelo para que otros encuentren algo propio en esas canciones.

–¿Qué tan importante es ser coherente artísticamente?

–Creo que lo único que importa es ser coherente con uno mismo. Es lo más importante y lo más difícil. Porque lograr tener una técnica es admirable pero no tanto como ser coherente artísticamente. O tener una buena letra es muy lindo pero no tan importante como ser coherente con todo lo que lo acompaña.

–¿Crees que lo has sido?

–Yo creo que estoy en un proceso de perfeccionamiento en ese sentido. No digo que lo he encontrado en un nivel estático donde me sienta conforme porque es algo que trabajo todos los días. Es importante mostrarse como uno es, con las dudas y ansiedades que uno vive, no disfrazarlas. Presentar algo lo más coherente con lo que uno siente. Por ahí valoro más o menos a los artistas.

–¿Crees que en Chile lo somos?

–Yo creo que si. Varios compañeros de generación están buscándolos. Se dice que en Chile somos chaqueteros, que es verdad, pero en todos lados se tira mierda. Está bien ser críticos pero otra cosa es hacer daño con eso. Yo creo que si hay una búsqueda de coherencia en Chile sobre las artes particularmente. Así que me siento bien parte de algo en ese sentido.

–¿Crees que el disco diálogo con ese tipo de arte?

–Me gustaría que sí. Veo el arte de Iván y me parece coherente. Me parece que él lo hace desde una necesidad personal, no por sentir que va a cambiar el mundo sino porque hay algo que quiere dejar, dejar una huella de sí mismo. Ahora, el mercado o industria, exige muchas cosas y algunos se pueden acomodar a eso y está bien. Pero estamos hablando de una línea menos marketera y que quede como algo bonito, buscar la belleza. En el fondo, lo más importante es que el arte quede ahí.

Cualmarcelo luego de grandes aprendizajes con Cuales i Quienes y con este reciente material estrenado, el artista prepara el concierto de lanzamiento para Temuco el viernes 19 de junio a las 18:00 horas en el Espacio Cultural Galo Sepúlveda, el cual contará con la apertura de Jorge Scheuermann y Recursos Humanos, además de varias sorpresas.

“Decidí cerrar primero una fecha en Temuco porque me siento de allá, a pesar de vivir ya casi 15 años en Santiago. Ahí vive mi familia y muchos amigos que he hecho en este recorrido artístico y que dan la pelea desde allá. Eso hizo que pusiera mis esfuerzos primero en hacer este lanzamiento en el sur”, concluye Cualmarcelo, quien pretende extender la presentación del disco en otras ciudades del país.

Afiche Cualmarcelo en Temuco.