Desde Reading, Berkshire, la dulzura de los noventa está encapsulada en una banda: The Sundays. Y si tenemos que especificar, su disco debut, “Reading, Writing and Arithmetic”, es la esencia de su música: juvenil, soñadora, refrescante y repleta de escenarios adolescentes.
En los albores de los noventa aparece The Sundays como una ventisca fresca y avasalladora sobre el territorio británico. Reading, Writing and Arithmetic es un disco debut que le abre las puertas a un pop más soñador, juvenil y etéreo que nunca.
La importancia de pertenecer
Desde Reading, Berkshire (en parte, la razón del título del LP), la banda compuesta por Harriet Wheeler en las vocales, David Gavurin en la guitarra, Paul Brindley en el bajo y Patrick Hannan en la batería, lanzó tres sencillos antes de debutar discográficamente.
Luego, “Skin and Bones” tiene un pequeño espacio silencioso que pareciera aterrizar el disco en terreno firme antes de que las cuerdas ataquen la atmósfera con delicadeza. Luego, “Here ‘s Where The Story Ends” apareció para no irse más; un himno inescapable de la década.
Por su lado, “You´re The Only One To Known” y “A Certain Someone” siguen alimentando una tónica jovial, aventurera y luminosa, que completan las 10 canciones que contiene el disco.
La voz de Harriet Wheeler se apodera del espacio con un protagonismo que no impone ni incomoda. Ocupa los ambientes de cada canción con perspicacia. Es dulce y compañera, reposada y abrasadora, vocales de las cuales simplemente no puedes mostrar indiferencia.
Una narrativa utópica
El relato de este disco es uno de los pilares más sólidos y estables que tiene. Las letras parecieran estar escritas como poemas que hablan de una vida juvenil repleta de relatos y preocupaciones adolescentes. En parte, este disco puede asociarse a esa etapa de la vida, desde una mirada idealista y utópica.
Hay un segmento muy específico de la música, generalmente británica y orientada al dream pop, que personalmente suelo asociar con el sur de Chile. El cóctel de voces armoniosas – pero no por eso menos apasionadas – y guitarras absurdamente dulces evocan aventuras entre árboles espesos, ríos caudalosos y montañas frondosas. Exige escucharse junto a la naturaleza.
Otros artistas que justifican sentirse al sur del mundo están indiscutiblemente atados a The Sundays. Cocteau Twins con la angelical voz de Liz Fraser al centro. La inquietud de The Sugarcubes, la insaciable melancolía de The Smiths. O también, la compañía nostálgica de sus coetáneos The Cranberries con otra emblemática vocalista como lo fue Dolores O´Riordan.
La discografía de The Sundays no puede ser más compacta. 3 álbumes de estudio, 3 sencillos con lados B´s interesantes y versiones alternativas, y una sesión en vivo. Disfrutar de su música incluso le hace justicia a su sonido: es entregarse a un mundo que solamente te pide dejarse llevar por la afable corriente.

