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Bailando en la penumbra: el adiós intermitente de Los Bunkers

Portada álbum La Velocidad de la Luz de Los Bunkers. Fotografía por Carlos Muller. Diseño por Carlos Furlández y Pablo Esparza. Dirección de arte por estudio Micro. "Bailando Solo".

Hace más de una década, Los Bunkers lanzaron La Velocidad de la Luz, un disco que mezcló sintetizadores, melancolía y una despedida que nadie vio venir. Bailando entre el ritmo y la tristeza, nacieron himnos que aún resuenan en el cancionero nacional.

La canción que da nombre al álbum surgió en medio de una crisis personal, transformando el dolor en una composición luminosa para miles de fanáticos. Un gesto de amor la inspiró y hoy sigue siendo una de las composiciones más íntimas del grupo.

La Velocidad de la Luz es el séptimo álbum de estudio de la banda penquista, el que sin querer se convirtió en su último LP antes de su receso en 2014, dando una despedida a su fanaticada sin siquiera saberlo.

Este álbum marcó un estilo nuevo para Los Bunkers; uno más moderno y electrónico, caracterizado por ser “bailable”, “fresco” y con gran presencia de teclados y sintetizadores, sin perder su esencia de rock clásico.

En aquel entonces, Francisco Durán, en una entrevista con Radiofónico, destacó que en este disco optaron por poner menos para tener más.

“Está caracterizado por nuestro afán por conseguir canciones simples, en general muy sencillas, en el sentido de que tiene muy pocos elementos, pocos acordes, las palabras también son certeras, hay mayor capacidad de síntesis por parte del grupo.”

– Francisco Durán en entrevista con Radiofónico

Álvaro López de Los Bunkers. Por Carolina Ugarte via Flickr. https://www.flickr.com/photos/_sugarplumfairy/9380543035.
Álvaro López de Los Bunkers. Por Carolina Ugarte via Flickr.

Una producción eléctrica 

La producción estuvo a cargo de Yamil Rezc (compositor mexicano) y de Emmanuel del Real (Café Tacvba). Asimismo, la grabación se realizó durante la larga estadía de la banda en México, esta vez en los estudios de Sony Naucalpan.

Respecto al tiempo, Francisco Durán definió el proceso como rápido, con una duración aproximada de un mes de grabación, ya que varios temas fueron rescatados del disco Música Libre (2011).

En cuanto a la composición, los hermanos Durán estuvieron a cargo de la mayoría de las canciones, a excepción del track “No!”, el cual escribió el frontman Álvaro López.

Bailando entre el ritmo y la melancolía 

“Bailando Solo” se lanzó como sencillo en febrero de 2013. Posteriormente, a este single le siguió “Si estás pensando mal de mí”, una triste y melódica canción que marcó contraste con el rítmico primer sencillo, demostrando una versatilidad en fusionar lo melancólico con lo electrónico.

Mauricio Basualto, ex baterista de Los Bunkers, en una entrevista para La Tercera, destacó la frescura y energía de canciones como “Bailando Solo”, que ayudaron a mejorar el trato en el mismo estudio y la relación de la agrupación.

“Fue como volver al estilo que teníamos hace un tiempo atrás. Yo siento que aquí la batería está más protagónica que nunca”.

– Mauricio Durán en entrevista con La Tercera

“La Velocidad de la luz”: un gesto de amor y protesta

Sin duda, una de las canciones que más tarde tomó el reconocimiento que merecía fue el tema homónimo.

En su libro Canción para mañana, el guitarrista Mauricio Durán, reveló la inspiración e historia que existe detrás de esta canción. Según comentó, en aquel entonces la banda conllevaba un gran desgaste emocional para el músico, quién sufrió de una serie de crisis de pánico.

Ante esto, su esposa mostró una gran preocupación por el compositor, quién relata que “se iba en la mañana a trabajar y yo me quedaba en la cama. Y a veces, cuando volvía, yo todavía estaba ahí hecho un ovillo”.

Tras esto, unos días después recibió un mail por parte de su pareja, caracterizándolo como amoroso y cálido. Sin embargo, lo importante es que traía un link a la canción “I Will Follow You Into The Dark” de la banda estadounidense Death Cab for Cutie.

La canción habla sobre amar a alguien incluso en los momentos oscuros, traspasando el amor más allá de la vida terrenal, conectando este lazo como una luz al final del túnel.

Frente a esto, Durán expresa como esa canción lo consoló profundamente, marcando un inicio en su recuperación y siendo posteriormente el comienzo de la composición de un agradecimiento a su esposa.

“Nació como un milagro para acabar con la tristeza y nunca tuvo otro afán más que ser un gesto de amor suspendido en el tiempo”.

– Mauricio Durán en su libro Canción para mañana

La Velocidad de la Luz es el álbum donde Los Bunkers se lanzan al vértigo de lo nuevo sin soltar la raíz; un disco de despedida involuntaria, tejido con sintetizadores, ritmos bailables y una melancolía que flota entre la pista de baile y la intimidad del desvelo.

Con canciones que abrazan la tristeza, la protesta y el amor como último refugio, la banda transforma la sencillez en profundidad emocional, dejando una obra que no solo marca el cierre de una etapa, sino también la madurez luminosa de su sonido.