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La grasa que no se banca más: Serú Girán y su disco inmortal

Portada La Grasa de las Capitales de Serú Girán. Foto por Rubén Andón y arte por Rodolfo Bozzolo.

En agosto de 1979, Serú Girán lanzó La Grasa de las Capitales, un álbum que no solo arrasó con el sonido progresivo de su debut, sino que lo hizo con humor ácido y sátira brutal.

Con una portada paródica que le pegó duro a los medios y canciones que quedaron en el subconsciente colectivo como “Viernes 3 AM”, el disco se convirtió en el cortocircuito necesario en el rock argentino. Re-lanzado en 2019 con gloria y calidad restaurada, sigue siendo un golpe al conformismo.

De orquesta a rock con dientes

Un año después del primer disco —que abusaba del sinfonismo— Serú Girán declara: “La grasa no se banca más”. En agosto de 1979, graban el álbum en el clásico Estudio ION de Buenos Aires, con Amílcar Gilabert como técnico. Resultado: fue un paso adelante y, sobre todo, una respuesta a quienes decían que Serú “no era una banda de rock de verdad”.

En el lunfardo porteño, “grasa” es sinónimo de vulgaridad. Pero Charly fue más allá: dijo que este álbum era “una burla de la grasada institucionalizada”. No solo la prensa, también la mediocridad global: revistas superficiales, música descartable y una sociedad anestesiada. Letras agresivas, irónicas, hasta con perfume tanguero.

Una portada que refuta a Gente

La portada imitaba a la revista Gente. Aznar oficinista, Lebón rugbier, García despachante de estación de servicio y Moro carnicero. Todo un acting para burlarse de los estereotipos de la prensa. Hasta inventaron un romance con “Olivia Neutron-Bomb”, un chiste con la estrella de Grease, Olivia Newton-John. Un golpe directo a la farándula light

“Fue un disco hecho para que la gente se de cuenta de que estábamos vivos, y de que podíamos sonar de otra manera. La tapa era un chiste, pero también una declaración de guerra a lo superficial.”

 — Charly García, entrevista con Revista Expreso Imaginario, 1979.

Letras con filo y censura incluida

El tema homónimo se ríe de la fiebre disco y el “todo vale” comercial. Pero la cosa se puso más densa con “Viernes 3 AM”: la dictadura la censuró por “apología al suicidio”. Pedro Aznar contaba que cada vez que la tocaban en el estudio, con su bajo fretless al estilo Jaco Pastorius, se conmovía hasta las lágrimas. En contraste, joyas como “San Francisco y el lobo” y “Noche de perros” mostraban el costado más oscuro y sofisticado del grupo.

El debut en vivo de la grasa

El disco se presentó en septiembre de 1979 en el Auditorio Buenos Aires (ex-Kraft). Del 6 al 16 de septiembre de 1979 dieron seis recitales clandestinos, en un sótano de la calle Florida, donde el público empezó a entender que Serú estaba construyendo algo distinto y que no era un experimento pasajero: era el futuro del rock argentino.

Reedición con gloria restaurada

En 2019, para el 40º aniversario, el INAMU recuperó las cintas originales y lanzó una edición deluxe en vinilo y CD, con la portada restaurada y póster incluido. Pedro Aznar lo definió perfecto: fue como “volver a escuchar la música en toda su dimensión”.

Serú Girán, banda argentina. San Pablo 1978. Foto por José Luiz Pederneiras

La grasa que no se oxida

No fue amor a primera escucha, pero el tiempo hizo justicia: Rolling Stone Argentina lo ubicó en el puesto 17 de los mejores discos del rock nacional. Hoy, nadie discute que ahí empezó la leyenda en serio, manteniéndose como historia viva.

Cuarenta y tantos años después, La Grasa de las Capitales sigue siendo un espejo incómodo y divertido: una carcajada contra lo banal y un manifiesto de rock en tiempos oscuros. En cada escucha se siente esa mezcla de ironía, rebeldía y belleza que convirtió a Serú Girán en la banda que nos enseñó que la grasa… ya no se banca más.