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Anttonias en el Subterráneo: el desparpajo de un ascenso dorado

Banda Anttonias en Club Subterráneo. Por María Fernanda Acosta.

La celebración del disco debut de Anttonias se tomó por completo el Club Subterráneo la pasada noche del viernes 5 de diciembre del 2025. Una demostración de energía, euforia y atrevimiento que solo vino a realzar el exitoso momento que vive la agrupación nacional.

Un íntegro repaso por el registro homónimo, canciones nuevas y un emocionante cover de “I Wanna Be Adored” de The Stone Roses fueron los factores claves que resumen una jornada que quedará clavada como el cierre de un acontecido año para Anttonias y proyecta un 2026 prometedor.

Banda Anttonias en Club Subterráneo. Por María Fernanda Acosta.

Presentando su EP debut

El acontecido año de Anttonias terminaba acá. Club Subterráneo, además de ser su show más convocante hasta la fecha, coronaba un proceso intenso para la banda. Luego de estar participando durante los últimos años en tocatas autogestionadas del circuito emergente, fue durante este 2025 que pudieron finalmente materializar su primer material de estudio: Anttonias, un EP homónimo de siete canciones.

Esta tocata celebraba eso y mucho más. La combinación de guitarras indie ochenteras, matices del rock de los noventa y una estética absorbente que simplemente fluyó con gracia durante el show, justificaron el éxito que han vivido durante el último tiempo. En directo es otra cosa.

Sala llena en el Subterráneo. Un público jovial repletó el recinto de Providencia. Comenzaron los cuatro muchachos con “Superstar/Jamaica”, una intro instrumental extendida potente, pisando fuerte y firme. El comienzo fue decir: “acá venimos a demostrar”.

“Almendra” fue la canción elegida para alzar los fuegos, de la misma forma que los alza en el EP debut y homónimo. Y rápidamente, Antonia, la dueña de las vocales, apareció en el escenario para unirse y poner el pie en el acelerador. Punto aparte para el radiante y coordinado juego de luces del recinto que alimentó con armonía el ambiente.

Luego, “Adicciones, coronas y flores” mantuvo la tónica y provocó los primeros saltos de la noche. El bajo de Felipe Sanzana, sensible al tacto y punzante al oído, marcó un puente ideal para un desenlace frenético.

Las primeras palabras de Antonia contagiaron de euforia a su público: “la siguiente canción se ha convertido en una de mis favoritas”, afirmó emocionada. Titulada “Viene la Última”, el tema contó con una intro pausada que en el fondo contenía una energía lista para explotar. Así, la cantante guió el panorama con un desplante vocal único, desatando al final la batalla de guitarras entre Óscar y Gogo.

Banda Anttonias en Club Subterráneo. Por María Fernanda Acosta.

Para las siguientes dos canciones, Joaquín Carrasco fue invitado al escenario para apoderarse de las teclas. Una adición emotiva y fulgurante que apuntó al corazón. Así, se prendieron algunas luces de celulares para acompañar “Deja Vu”.

Luego, las teclas siguieron su rumbo, esta vez para agregar otra sólida capa de emoción en “Mariposas”. Una pieza que el público cantó como si se tratara de un coro unificado en Club Subterráneo. “Dulces Corazones” fue reflejo de lo mismo. Los comprometidos asistentes desataron un mar de canto y una oleada de saltos.

Y se fueron armando los primeros moshs de la jornada. Esta vez con la inédita “Media Noche”, al borde del desenfreno, sin pausas y con puro empuje, puro aguante. 

Y con Anttonias puedes decir muchas cosas, pero no puedes negar la energía. No puedes negar la cadencia. No puedes negar el efecto. Esta noche en Subterráneo vivimos esa prueba irrefutable.

El segundo invitado de la jornada fue Lorenzo Almonacid de Los Fomes. Y sucedió con un cambio triple: Lorenzo a las baquetas, Agustín, el batero, con el micrófono principal y Antonia con la guitarra acústica. Con cadencia llegó el cover de la noche: “I Wanna Be Adored” de The Stone Roses, con especial dedicatoria al bajista Gary “Mani” Mounfield, quien falleció hace un par de semanas. Las influencias no solo se respetan; se honran.

“Atado a tu sentimiento” bajó el telón. El tema que empezó todo, lo cerró. El público respondió con una tonada avasalladora, provocando los últimos moshs de la velada; un descontrol total en las primeras filas.

No obstante, hubo espacio para un tema más en los descuentos finales. El quinteto regresó para tirar los ánimos por los aires con “Alma Animal”, canción que puso el broche dorado con el atrevimiento, la osadía, el desparpajo que tanto los caracteriza. 

Y si tenemos que ponerlo en otras palabras, esta cita en Club Subterráneo fue una señal inequívoca de que en Anttonias el sentimiento y la música no solo habita; ruge.

Banda Anttonias en Club Subterráneo. Por María Fernanda Acosta.