Lo que en un principio sería un EP de seis canciones titulado Calle Uno, se transformó en un larga duración de 10 canciones bajo el nombre de Ciencia Exacta. En este disco, Gepe se encamina por pasajes honestos y llenos de intimidad, recordando en ocasiones a su debut Gepinto (2005) y Audiovisión (2010).
Para él, este fue un álbum espontáneo, que trabajó en dos meses y conectó con sus raíces folclóricas de autor, encontrando el espacio preciso para honrar a sus referentes de época. Así lo hace colaborando junto a María Ester Zamora y Juanita Parra en “Solo” y “Flor de Canelo” respectivamente.
Por su lado, no podemos dejar de hablar de la prismática portada que confeccionó Camilo Huinca, mejor conocido como Only Joke. El artista, desde la vereda gráfica, ensambla un trabajo artístico que ensambla orgánicamente con el concepto del disco.

La justa medida de amor y melancolía
“Hablar de Tí” abre el disco con romanticismo a la vena y un alma de pop-reggae palpable. Este tema ya es parte del repertorio inescapable de Gepe.
Luego, a ritmo pausado aparece “Hoy”, la canción más melancólica del artista. Es una declaración de amor dolorosa pero completamente auténtica, tanto que quema entre sus arreglos de cuerdas abrasadoras y las ocasionales teclas que acompañan en los momentos precisos.
Casi cerrando el disco nos encontramos con un cover de Cafe Tacvba, un homenaje al emblemático Re de 1994. Para Gepe, este disco fue una pieza esencial e inspiradora para su trayectoria musical. En una versión más ligera y desenfadada, la voz del cantante y un ukelele se toman el panorama principal para capturar toda la belleza de “Las Flores”.
Gepe y su forma de decodificar el folclor
La esencia de Gepe se puede explicar al mezclar música de raíz con pop, un folclore a la moderna que ya es parte de su marca registrada.
Las letras sinceras perforan los sentimientos genuinos, los romances eternos y los recuerdos nostálgicos, recuerdos de personas que vivirán con amor por siempre en los temas del cantante nacional.
Las canciones de Gepe no titubean, apuntan directamente al corazón.


