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5 Perlas de Koi No Yokan de Deftones

Portada álbum Koi No Yokan de Deftones. Por Frank Maddocks.

En esta entrega, Deftones resurgió en medio de un cataclismo con Koi No Yokan. El coma de su bajista Chi Cheng dejó profundas grietas en el recorrido de la banda de Sacramento, pero ese vacío dio paso a una reconstrucción sonora que logró un momentum atmosférico sin precedentes.

En Koi No Yokan, exploran el metal alternativo y las influencias del shoegaze, con ecos de Diamond Eyes pero en una versión más etérea. Con cada álbum, Deftones incorpora nuevas capas de cuerdas, sumergiendo su sonido en la oscuridad y alcanzando una octava completa de intensidad.

Lo que los hace tan especiales es la manera en la que mezclan géneros musicales diametralmente opuestos como la electrónica y el metal moderno. El trabajo de producción deja ver entre líneas el dinamismo e individualidad de cada uno de los músicos y sus instrumentos.

Swerve City

Una apertura cruda, riffs agresivos y las voces de Chino Moreno que oscilan entre la calma y la intensidad. Si bien es una canción corta y no alcanza a desarrollar sustancia, posee detalles y superposiciones pegadizas que reflejan la dualidad emocional del álbum.

Leathers

Suavidad inicial y estallido de distorsión. “Leathers”, es de lo más contundente del álbum, un viaje que demuestra la habilidad de la banda para capturar emociones intensas con un sonido visceral, un recurso que los ha caracterizado al plasmar sus letras íntimas y susurros pesados.

Entombed

Una de las canciones más eclécticas que han escrito. Koi No Yokan o premonición del amor, es distinto al amor a primera vista, es saber que en algún momento te vas a enamorar de esa persona.

“Entombed” es capaz de recrear todo un páramo para que eso ocurra con su desencadenamiento emocional, sintetizadores y guitarras que envuelven al oyente en una atmósfera onírica e inquebrantable.

Tempest

Podría ser un epitafio perfecto. Las letras pueden interpretarse como una reflexión sobre el caos y el destino, y la instrumentación complementa esa sensación con una intensidad progresiva que atrapa y enciende el corazón. Destacan el uso de tiempos lentos y rasgueos pesados que recuerdan al doom y post-metal.

Rosemary

El clímax del álbum. Una tormenta instrumental. “Rosemary” es una de las piezas más épicas de la banda. El bajo y la batería se despliegan como un diluvio, mientras que las guitarras navegan entre arpegios y murallas de sonido que parecen subir y bajar, como una marea. Aquí, Deftones alcanza su máxima expresión en cuanto a paisaje sonoro.