Tina Turner tenia 37 años cuando se tuve que reinventar, lo único de su propiedad era su nombre. Todo lo tuvo que ceder en un turbulento divorcio. Aun así, logro reinventarse y comenzar la etapa de su carrera más exitosa.
La “Reina del rock & roll” nació en un pequeño pueblo de Tennessee llamado Brownsville, bajo el nombre de Anna Mae Bullock. Su infancia fue dura, no tuvo estabilidad, y los primeros años de su vida no los vivió con sus padres, si no con sus abuelos paternos, los cuales eran estrictos religiosos. Más tarde, después del termino de la Segunda Guerra Mundial, se logro reunir con sus padres y sus dos hermanas, aun que esto duro poco.
Cuando tenía once años, su madre decidió dejar su casa, esto debido al matrimónio abusivo en el que se encontraba. Posterior a esto, su padre se volvió a casar con otra mujer en Detroit. Por lo que, Anna Mae y sus hermanas tuvieron que volver a su ciudad natal, bajo el cuidado de su abuela materna, Georgeanna Currie.
Tina Turner declaró en sus memorias que nunca sintió el cariño de su madre y que ella “no me quería”, afirmando además, que su madre había planeado abandonar a su padre cuando estaba embarazada de ella. “Era una mujer muy joven que no quería tener más hijos”, explicó.
Tina Turner y su llegada a St. Louis: el comienzo de una nueva etapa
Después de la muerte de su abuela, Tina se trasladó a St. Louis, donde vivían su madre y su hermana Alline. Fue allí donde, junto a su hermana, empezó a frecuentar clubes nocturnos de la ciudad, donde ambas se sumergieron en la escena musical local. Tina empezó a desarrollar sus habilidades musicales, pero de manera muy privada.
Fue en uno de esos clubes donde conoció al que seria su esposo, Ike Turner. Tina quedo totalmente anonada con su talento, casi quedando en un trance. En este primer encuentro, Tina le pidió poder cantar en su banda, aun cuando muy pocas mujeres lo hacían. Él menciono que la iba a llamar, pero nunca lo hizo.
Durante una noche en 1956, la artista logro agarrar el micrófono en un intermedio y canto una balada. Esta audaz acción llamaría la atención de Ike, quien quedo sorprendido por su voz y puesta en escena. Poco después, comenzó a cantar regularmente con la banda Kings of Rhythm, y en 1960 adoptó oficialmente el nombre artístico de Tina Turner, dando inicio al dúo Ike & Tina Turner.
Rápidamente el duo comenzó a ser conocido. Su primer gran éxito, “A Fool in Love”, se convirtió en un éxito y le siguieron canciones como “River Deep – Mountain High” y “Proud Mary”. En el escenario, Tina era pura energía. Sus movimientos intensos, su voz rasposa y su presencia magnética la convirtieron en una figura inconfundible del soul y el rock.

Pero no todo era bueno en la vida de Tina. Su esposo, quien también era su manager, era abusivo con ella. De manera física y emocional. En su biografía, ella menciona que la golpeo por primera vez tras decir que estaba preocupada por su cambio de nombre y que no quería ir de gira. Esto empeoro cuando se volvió adicto a la cocaina.
Finalmente, en 1976, Tina tomó una decisión radical. Tras años de sufrimiento, decidió solicitar el divorcio con solo 36 centavos a su nombre. Lo que siguió fue duro. Tuvo que renunciar a todos sus bienes materiales para quedarse con lo que más quería, su nombre artístico.
El renacer con “Private Dancer”
Tina Turner, con todo en contra, no solo sobrevivió, sino que se reinventó. Volvió a la cima con su album álbum Private Dancer (1984), que incluía el éxito mundial “What’s Love Got to Do with It“. El disco logro vender más de 20 millones de copias y ganó cuatro premios Grammy, catapultándola como una estrella.
Fue una artista sumamente importante para el R&B y el Rock & Roll, participando en proyectos como “We are the World”, con artistas como Michael Jackson, Lionel Richie y Stevie Wonder.
Además de reinventarse, Tina habló. En una época en la que no era común levantar la voz, ella habló públicamente del maltrato que sufrió en una entrevista a People, dando visibilidad a la violencia doméstica.
Logró triunfar en la industria musical como mujer, afroamericana y artista mayor de 40 años en una cultura que suele descartar a quienes han pasado cierta edad.

