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Long Season: una entrega milenaria

Long Season de Fishamns

Existió una banda formada a finales de los 80 que pasó desapercibida en el underground nipón y se volvió legendaria. Décadas después, sacaron a la luz lo que parecía una auténtica Caja de Pandora.

Fishmans, influenciados por una amalgama de géneros, fueron como un escaparate de confites sonoros, donde el reggae, el dub, el rock y el pop psicodélico convivían con una naturalidad mágica.

“En pocas palabras, realmente no hay nada más en la tierra que se compare con esta pieza musical verdaderamente única y encantadora”

Por María José Jerez

El redescubrimiento de una joya perdida

Long Season es considerado el mejor disco de 1996 y una obra maestra del dream pop y del dub. La banda contempló el paso del tiempo por medio de una sinfonía estructurada en 35 minutos que desdibujó las convenciones tradicionales de la música.

El álbum se despliega de forma hipnótica, con capas de neopsicodelia, dream pop y detalles folk que a momentos se entrelazan con tintes del post-rock. Es como observar el florecer y marchitar de la primavera, una y otra vez.

El agua, vital y omnipresente, se filtra en las melodías, acompañando las líneas de guitarra, bajo y violín con una sutileza que despierta el murmullo de un río y el canto de las aves. Instrumentos como el acordeón y la kalimba actúan como catalizadores, elevando este viaje sonoro a una experiencia casi ancestral.

La meticulosa producción, sumada a la voz andrógina de Shinji Sato, envuelve la obra en un aura fantástica, como si cada acorde estuviera cargado de cuentos de hadas esperando ser revelados.

El concierto final de Long Season

Fishmans tocó Long Season como una única pieza durante sus últimos conciertos en vivo en diciembre de 1998, y una grabación de esa presentación fue incluida en el álbum 98.12.28 男達の別れ

El álbum tuvo un éxito moderado dentro de la escena alternativa japonesa en el momento de su lanzamiento, pero permaneció prácticamente desconocido fuera de Japón hasta la década de 2010. Desde entonces, ha ganado reconocimiento por parte de la crítica y ha captado la atención de medios en línea.

El impacto de Long Season en la música moderna es innegable. Su innovadora mezcla de géneros ha influido en generaciones posteriores de músicos, quienes han reinterpretado y apreciado su producción vanguardista. Con su última ejecución en vivo en 1998, Long Season se consolidó como parte del legado de Shinji Sato, quien falleció poco después.

A pesar de su modesto éxito durante su tiempo activo, Fishmans y su obra han alcanzado el estatus de leyenda, gracias a la difusión en internet y a la creciente admiración por su trabajo visionario