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Around The Fur: una antítesis del sonido

Vocalista Chino Moreno haciendo crowdsurfing en un concierto de Deftones

Con el auge del Nu metal y la popularidad de las guitarras de siete cuerdas, Around the Fur llegó en 1997 para sellar la carrera de los pioneros del género y desmarcarlos del resto del movimiento.

Around the Fur es un tesoro irrepetible con una personificación única del sonido, capaz de mantener esa agresividad melódica que tanto caracteriza a la banda.

Por María José Jerez

Around the fur es otra forma de entender la carrera de Deftones y de pulir y trasladar el sonido del Adrenaline (1995) al White Pony (2000).

“Una piel tiene dos lados, uno suave y terso, y el otro crudo y feo. Creo que es una analogía perfecta para nuestra música. Por un lado es abrasiva, y por el otro, la manera en que yo me abro y canto, la hacen tierna de alguna manera”, Chino Moreno para Wet & Wild 1997.

Un setlist atemporal

La entrada simple, pero contundente de la caja en “My Own Summer”, es una sólida invitación a adentrarse en el segundo álbum de los oriundos de California. El video musical representa ese espíritu agresivo con un tiburón que despierta la parte más irascible del grupo.

“Shove it” formó parte del soundtrack original de la película The Matrix.

La tétrica belleza de “Lhabia” murmura una serie de prácticas sexuales, seguidas por un riff continuo y angustiante que desemboca en un coro más digerible para quien lo escuche. La canción representa la transición a punta de filtros de voz y distintas entonaciones.

Mascara es un ejemplo de las letras crípticas de los Deftones, una respuesta al divorcio y una pista con vacíos instrumentales y un vocal asfixiado.

Deftones presentandose en vivo

En el tema homónimo, la batería de Cunningham no es tan energética, pero no se pierde en cuestiones rítmicas y puede alcanzar ideas bastante elaboradas. Los hi-hats del inicio de Around the Fur conducen al espectador a una serie de mezclas y arreglos con sintetizadores ambientales que convergen en el puente del track.

Cuasi Trash. Lo primero que piensas cuando escuchas “Rickets”, de lo más contundente del disco. Un tema que marca nuevamente la versatilidad del álbum, engrosando el sonido de la guitarra de siete cuerdas.

“Be Quiet and Drive” es una canción adictiva, melódica y con aciertos comerciales que logra cautivar con su calidad sin perder la esencia del grupo. Dos acordes perfectos para ese gatillo sentimental agridulce. Terminaría por convertirse en uno de los temas más escuchados del grupo.

El poroso sonido de “Lotion” es la cúspide del álbum. Un estruendo con los vocales sobresaturados, las cuerdas ventiladas sobre el clásico sonido de Deftones.

El bajo de Chi Cheng que acompaña a “Dai the flu” es simplemente hipnótico. Una canción que va ascendiendo entre la melodía y la agonía de todos sus elementos.

La esencia de lo pesado

Headup es una de las piezas que conservan esa escena metalera más violenta y a la vez dispone de intervalos con cánticos entre pausados que propone el Nu Metal. Funciona como un interludio envolvente que saca a flote la voz de Max Cavalera, fundador de Sepultura, quien le canta a su hijastro fallecido.

Los tracks escondidos (“Bong Hit” y “Damone”) son casi la única razón para escuchar los 37:18 minutos de “MX”. La despedida redonda de Around the Fur que integra teclados matizados en medio de los erráticos rasgueos de Carpenter.